La onicomicosis, conocida comúnmente como hongos en las uñas, es una de las consultas más frecuentes en podología. Aunque no suele ser grave, puede volverse persistente y difícil de eliminar si no se trata correctamente. Se estima que afecta a entre el 10 y el 15% de la población general, siendo más habitual en personas mayores y en personas con el sistema inmunológico comprometido.
¿Cómo sé si tengo hongos en las uñas?
Los síntomas más habituales son uñas amarillentas, marronáceas o blanquecinas, engrosamiento, textura quebradiza o desmenuzable y separación de la uña del lecho ungueal. En algunos casos también puede aparecer mal olor.
Es importante no confundir la onicomicosis con otros problemas como la psoriasis ungueal o los traumatismos en la uña, ya que tienen un aspecto similar. El diagnóstico profesional es fundamental antes de iniciar cualquier tratamiento.
¿Por qué aparecen?
El contagio suele producirse en entornos húmedos y de uso compartido como piscinas, vestuarios o duchas públicas. Caminar descalzo en estos espacios, compartir calzado o toallas y el uso prolongado de calzado cerrado son los factores de riesgo más comunes.
¿Cómo se tratan?
El tratamiento requiere paciencia, ya que la uña tarda varios meses en regenerarse por completo. Las opciones más habituales son los antifúngicos tópicos en forma de laca o crema para casos leves, los antifúngicos orales recetados por el médico para casos más avanzados, y el láser como tratamiento complementario. Es fundamental no abandonar el tratamiento aunque la uña empiece a mejorar, ya que la recaída es frecuente si no se completa el ciclo.
¿Cómo prevenirlos?
Mantener los pies limpios y secos, usar calzado transpirable, cambiar los calcetines a diario y no caminar descalzo en zonas húmedas de uso público son las medidas más efectivas para evitar el contagio.
Clínica Juber – Podología en Vitoria
Si notas cambios en el color, grosor o textura de tus uñas y sospechas que puede ser onicomicosis, ponte en contacto con nosotros y pide tu cita en nuestra consulta. Cuanto más tiempo pasa sin tratamiento, más difícil es eliminar.